CARTA DENUNCIA CONTRA EL REY JUAN CARLOS I ENVIADA AL PRESIDENTE DE GOBIERNO Y A TODOS LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS EN EL CONGRESO

Fuente: tercerainformacion.com

DENUNCIA CONTRA EL REY JUAN CARLOS I.

La monarquía, sistema anacrónico e irracional propio del medievo, y el Rey Juan Carlos, cazador de especies en peligro de extinción, fratricida y heredero directo de la dictadura franquista, en particular, están siendo muy cuestionados en estos tiempos de despertar colectivo. Pese a ello, la servil y éticamente analfabeta clase política prefiere no tocar el vértice de un sistema que garantiza sus privilegios feudales y le posibilita una existencia parasitaria a costa del trabajo de los ciudadanos. Como mucho, se siguen retirando las figuras de otro impresentable -la Casa Real, tan finolis ella, prefiere eufemismos tan rocambolescos como “no ejemplar”- yerno del Museo de Cera. ¡Cuánta severidad!

Frente a este panorama intelectualmente yermo, -y absolutamente silenciado por los medios de adoctrinamiento de masas- el ex-coronel del Estado Mayor del Ejército de Tierra Amadeo Martínez Inglés, autor de “23-F. El golpe que nunca existió” (Foca, 2001) lleva ya tres años empecinado en obtener una respuesta del Congreso de los Diputados a las denuncias que contra el Jefe del Estado presentó en abril del año 2008, solicitándo la creación de una Comisión de Investigación parlamentaria que depurara sus supuestas responsabilidades. Terminada la segunda legislatura socialista sin que haya tomado una decisión al respecto, ha decidido dirigirse en tal sentido al nuevo presidente de la Cámara, Jesús Posada, a través del escrito que acompaña a estas líneas.

Como han pasado casi tres años desde la anterior comunicación (con el término de una legislatura y el comienzo de otra por medio) sin que el Congreso haya resuelto nada al respecto, constituidas las nuevas Cortes Generales salidas de las elecciones del pasado 20-N, he decidido dirigirme a su presidente, el señor Posada, para reiterarle mis denuncias y pedirle la ya tantas veces solicitada Comisión parlamentaria.

De este escrito envío copia al Excmo Sr presidente del Gobierno, señor Rajoy, y a todos los Grupos parlamentarios presentes en la nueva Cámara Baja.

AL EXCMO SR. PRESIDENTE DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS DE LAS CORTES ESPAÑOLAS

Don Amadeo Martínez Inglés, coronel del Ejército, escritor e historiador militar, se dirige a VE y a la Cámara que preside con arreglo a lo que dispone el artículo 77.1 de la Constitución española manifestándole lo siguiente:

Con fecha 23 de septiembre de 2005, y con arreglo a cuanto dispone el artículo 77.1 de la Constitución española, remití al presidente de esa Cámara un exhaustivo Informe (40 páginas) sobre los hechos acaecidos en España en la tarde/noche del 23 de febrero de 1981 (popularmente conocidos como la “intentona involucionista del 23-F”) en el que, después de una larga investigación de más de veinte años, presentaba toda una serie de indicios racionales que apuntaban a que el rey Juan Carlos I fue el máximo responsable de su planificación, coordinación, preparación y ejecución. En consecuencia le solicitaba la creación de una Comisión de Investigación, conforme a lo que establece el artículo 76.1 de la Carta Magna, que, a pesar del tiempo transcurrido y con los máximos poderes, estudiara, investigara y analizara tan deleznable episodio de la reciente historia de España y depurara las responsabilidades (políticas e históricas, preferentemente) en las que pudo incurrir el monarca español.

En enero de 2006, cuatro meses después del envío del Informe al presidente del Congreso de los Diputados y dada la nula respuesta de éste al mismo (aunque me consta que dio traslado del escrito a los diferentes grupos parlamentarios), decidí enviar el prolijo documento al presidente del Senado, al del Gobierno de la nación y a los de las más altas instituciones del Estado: Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional, Consejo de Estado…etc, etc.

Al no obtener respuesta alguna de esas preeminentes instituciones del Estado (a excepción del Senado que acusó recibo a través de la Comisión de Peticiones de esa Cámara), un año después, con fecha 23 de febrero de 2007, presenté personalmente en la sede del Congreso de los Diputados el mismo Informe solicitando de nuevo la creación de una Comisión que investigara el supuesto golpe de Estado del 23-F; visto, además, lo ocurrido en esa Cámara el día 23 de febrero del año anterior, fecha en que se cumplía el vigésimo quinto aniversario de tan desgraciado evento, al rechazar de plano algunos grupos parlamentarios la nota institucional que pretendía difundir el presidente y que, como venía siendo costumbre en los últimos años, señalaba al rey Juan Carlos como supremo y único “salvador de la democracia y las libertades del pueblo español” puestas en peligro por el golpista Tejero.

Como consecuencia de todo lo anterior y consciente de que ni el Congreso de los Diputados, con su señor presidente al frente, ni el resto de autoridades a las que había dirigido el documento se iban a molestar en acusar recibo del mismo decidí, en febrero de 2008, publicar todas mis investigaciones sobre el rey Juan Carlos en forma de libro (“Juan Carlos I, el último Borbón”), un extenso trabajo sobre la vida del monarca español en el que analizo, después de muchos años de estudio y dedicación, no sólo el ya comentado asunto del 23-F sino algunas de las numerosas y graves irregularidades políticas, militares, familiares, económicas… que ha protagonizado, primero en su juventud y después a lo largo de sus más de treinta años de reinado. Muchas de estas irregularidades son, obviamente, presuntos y graves delitos que no deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la historia. Como los que relaciono, una vez más, a continuación:

1º.- Un intento de golpe de Estado, ya que a estas alturas está fuera de toda duda que, en el otoño de 1980, dio el visto bueno a sus militares cortesanos (los generales Armada y Milans) para que planificaran, organizaran, coordinaran y ejecutaran una ilegal e inconstitucional maniobra político-militar-institucional (el ya comentado 23-F), de acuerdo con determinadas fuerzas políticas del arco parlamentario, con el fin de cambiar el Gobierno legítimo de la nación española y frenar con ello un golpe militar de la extrema derecha castrense. Maniobra que después sería abandonada por él mismo y sus compinches políticos ante la estrafalaria entrada del teniente coronel Tejero en el Congreso de los Diputados, poniendo así en serio peligro de guerra civil a este país.

2º.- La puesta en actividad, en 1983, de los batallones de la muerte o grupos de terroristas de Estado denominados GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) para hacer desaparecer (matar o secuestrar) miembros de ETA, saltándose a la torera todas las normas y leyes del Estado de derecho y usando las mismas tácticas y técnicas de los separatistas vascos. Grupos de asesinos a sueldo del Estado español que, con el conocimiento y la autorización del Jefe del Estado y comandante supremo de las FAS españolas, el rey Juan Carlos, serían organizados y dirigidos por los servicios secretos militares (CESID) nutriéndose de funcionarios militares y civiles españoles y mercenarios extranjeros.

3º.- Enriquecerse de una forma exagerada e ilegal hasta convertir a su familia en una de las más grandes fortunas de Europa y el mundo, recibiendo sospechosas donaciones y créditos personales desde el exterior y realizando substanciosos negocios aprovechándose de su omnímodo poder institucional y su inviolabilidad ante la ley. Lo que ha propiciado que en treinta años su fortuna se haya elevado, según prestigiosas publicaciones extranjeras (en España el mutismo en todo lo referente a la familia real es absoluto), a la importantísima suma de 1.790 millones de euros (300.000 millones de pesetas). Cifra ésta nunca desmentida por La Zarzuela.

4º.- Ejercer la corrupción continuada y generalizada, al recibir y aceptar como rey y jefe del Estado regalos y donaciones multimillonarias de empresarios y particulares (yates, coches, petrodólares para apoyar la reconquista de Kuwait…)

5º.- Desviar fondos reservados del Estado para pagar sus aventuras galantes y los chantajes de alguna de sus numerosas amantes, como el que tuvo que hacer frente a partir del año 1994 tras su larga relación amorosa de 15 años de duración con una bella vedette del espectáculo español. Que nos ha costado a los contribuyentes españoles más de 500 millones de pesetas, pagados con los fondos reservados del CESID, Presidencia del Gobierno y Ministerio del Interior.

6.- Un presunto asesinato (el simple homicidio ya fue aceptado en su día por él mismo y su familia) cometido en su juventud, ya que el 29 de marzo de 1956, con 18 años de edad y siendo un distinguido cadete de la Academia General Militar de Zaragoza, con seis meses de instrucción militar intensiva en su haber y otros seis de instrucción premilitar (experto por lo tanto en el uso y manejo de toda clase de armas portátiles del Ejército español) mató, estando sólo con él y en muy extrañas circunstancias que nunca han sido aclaradas, de un tiro en la cabeza procedente de su propia arma a su hermano Alfonso, de 14 años, el preferido de su padre, don Juan de Borbón. Quien, según muchos políticos del entorno de éste, iba a ser elegido por el conde de Barcelona para sucederle en sus derechos dinásticos a la corona de España ante el proceder de Juan Carlos que ya en esas fechas manifestaba una irregular y perruna obediencia a Franco con vistas a acceder al trono saltándose a su propio padre.

En relación con este turbio asunto (que ha permanecido cincuenta años en el más absoluto de los secretos), el citado trabajo de investigación desmonta una tras otra todas las hipótesis tejidas en su día por la propia familia de Juan Carlos y el dictador Franco para hacer creer a los españoles que todo fue un desgraciado accidente. Supuesto accidente que nunca fue investigado ni por la justicia portuguesa ni por la española, civil o militar, siendo el homicida en aquellas fechas un profesional de las Fuerzas Armadas españolas.
Para tratar de aclararlo definitivamente, como historiador militar que soy, en septiembre de 2008 remití un detallado informe sobre mis investigaciones profesionales en relación con el mismo al Sr Fiscal General del Estado de Portugal (Procurador-Geral da República), solicitándole la apertura de una investigación judicial que, a pesar de los años transcurridos, pudiera arrojar toda la luz posible sobre el misterio que todavía lo envuelve, depurando las responsabilidades a que hubiera lugar. La citada autoridad portuguesa acusó recibo del informe y prometió analizarlo pero, escasos días después, me comunicó su archivo. Por presiones de la Casa Real española, según informaciones que pude recoger en fuentes portuguesas.

De todos estos presuntos delitos cometidos por el rey Juan Carlos I, señor presidente del Congreso, recogidos en el ya comentado trabajo de investigación y que, a través del presente escrito, vuelvo a denunciar a VE y a la Cámara que preside, se presentan abundantes indicios de culpabilidad. De la mayoría de los cuales, por otra parte, han tenido constancia en los últimos años las elites mejor informadas de este país (políticos, periodistas, líderes sociales…) pero sin atreverse a denunciarlos y, mucho menos, a perseguirlos.

Sigo, señor presidente, con el exhaustivo relato de los hechos. El 4 de abril de 2008, tras las elecciones del 9 de marzo de ese año y constituidas las Cortes Generales salidas de la voluntad popular expresada en las urnas, me dirigí otra vez al presidente del Congreso de los Diputados para, en virtud de lo que contempla el ya citado artículo 77.1 de la Carta Magna española, exigir la creación de la ya repetidas veces solicitada Comisión parlamentaria que procediera de inmediato a estudiar e investigar las ya muy claras responsabilidades del monarca español en los hechos comentados con anterioridad.

El 8 de octubre de ese mismo año 2008 volví a dirigirme al presidente de la Cámara Baja del Parlamento enviándole otro informe sobre la anómala actuación del monarca español (entonces príncipe de España y a cargo interinamente de la Jefatura del Estado español) en relación con la entrega a Marruecos, en noviembre de 1975, de la antigua provincia española del Sahara Occidental, pactada en secreto con el Departamento de Estado norteamericano. Del que se desprende que, con arreglo a testimonios e investigaciones históricas de toda solvencia, Juan Carlos de Borbón pudo cometer presuntos delitos de alta traición a la nación española, cobardía ante el enemigo y genocidio del pueblo saharaui, en grado de colaboración necesaria.

Por fin, señor presidente, el día 2 de marzo de 2009 y con casi un año de retraso, la Cámara Baja de las Cortes Españolas se dignó acusar recibo de mi petición del 4 de abril de 2008 a través de un escrito firmado por la jefa del Departamento de Registro y Distribución de Documentos (adjunto fotocopia) en el que me comunicaba que el citado documento había tenido entrada en la misma y que había sido trasladado a la Comisión de Peticiones para “su oportuno estudio y tramitación”.

Señor presidente del Congreso de los Diputados: Pasados ya casi cuatro años desde mi última petición a la Cámara de la que VE acaba de asumir su máxima representación institucional, en orden a que se investiguen convenientemente los presuntos delitos cometidos por el todavía rey Juan Carlos I, parece ser que tan importante y complejo asunto sigue en estudio en lo más recóndito de sus históricos despachos sin que los diputados cesantes de la última legislatura socialista se hayan dignado tomar decisión alguna al respecto. Algo que resulta sencillamente escandaloso e impensable en un país supuestamente democrático y de derecho en el que sus instituciones, sobre todo las de máximo rango como es el caso actual, están obligadas a cumplir la ley y a dar pronta respuesta a las peticiones de los ciudadanos. Y es que, además, de lo que estamos hablando es, ni más ni menos, que de las gravísimas denuncias que un ciudadano (historiador e investigador militar) presenta ante los legítimos representantes del pueblo soberano sobre los presuntos delitos cometidos por el Jefe del Estado, el rey Juan Carlos I, tanto en sus actividades institucionales como particulares. Dado que los jueces son constitucionalmente incompetentes.

Por todo ello, y como nuevo presidente del Congreso de los Diputados español, me permito solicitar a VE, y a la Cámara que preside, lo siguiente:

Que con arreglo a lo que contempla el artículo 76.1 de la Constitución española, y puesto que ni puede ni debe ser asumido por el pueblo español y sus instituciones el lamentable hecho de que la Jefatura del Estado esté ocupada por un presunto delincuente culpable de delitos de golpismo, terrorismo de Estado, malversación de fondos públicos, corrupción… etc, etc, se constituya con urgencia en la Cámara que preside una Comisión de Investigación que depure las responsabilidades del actual rey de España, Juan Carlos I; tanto en los sucesos acaecidos en este país en le tarde/noche del 23 de febrero de 1981 (denominados indebidamente desde entonces por los poderes públicos como “intentona involucionista a cargo de militares y guardias civiles nostálgicos del anterior régimen) como en los ocurridos entre los años 1983-1986 relacionados con la guerra sucia contra ETA (28 asesinatos y 1 secuestro) a cargo de mercenarios y miembros de los CFSE y del Ejército. Así como en aquellas otras actividades presuntamente delictivas en las que haya podido intervenir o conocer el actual monarca español y que se presentan, estudian y valoran en los periódicos informes que este historiador se ha permitido enviar a las Cortes Españolas a lo largo de los últimos seis años.

Firmo el presente escrito en Alcalá de Henares a 13 de diciembre de 2011

Del presente documento envío copia al Excmo Señor Presidente del Gobierno y a todos los Grupos parlamentarios en el Congreso.

Recogido de: http://astillasderealidad.blogspot.com/2011/12/denuncia-contra-el-rey-juan-carlos-i.html

17 comentarios en “CARTA DENUNCIA CONTRA EL REY JUAN CARLOS I ENVIADA AL PRESIDENTE DE GOBIERNO Y A TODOS LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS EN EL CONGRESO

  1. Un monarca se rige por un precepto : “nobleza obliga” y al estar enterado debiò ponerlo en conocimiento del Fiscal General del Estado.Por mucho que su hija le “hubieran tomado el pelo”.YA QUE LA IGNORANCIA NO ES EXCUSA PARA EL INCUMPLIMIENTO DE LA LEY.
    Por lo menos ha quedado en entredicho.
    Creo que debe haber un referendum cuanto antes

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  2. Un saludo, compañero.
    Te escribo para felicitarte por tu página, y también para hacer una pequeña reclamación: aunque el texto de la denuncia está tomado, como bien haces constar, de http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article31897, los dos párrafos de la entradilla son los que escribí y publiqué hace cinco días en mi blog, “Astillas de realidad”, como fácilmente puede comprobarse consultando la entrada http://astillasderealidad.blogspot.com/2011/12/denuncia-contra-el-rey-juan-carlos-i.html. También las fotos están tomadas de dicha fuente, aunque no pretendo atribuirme ningún mérito por ellas, sino que responden a una simple búsqueda en Google Imágenes.
    Puesto que soy fuente, aunque parcial, de esta entrada, me ha sorprendido que no apareciera ningún reconocimiento a ello.
    Lo hago constar sin acritud, pues mi blog se alimenta sobre todo de informaciones de otra procedencia que me limito a difundir porque merecen ser conocidas. Estamos, pues, en la misma labor. Que no desfallezca, y que sepamos contribuír al despertar del planeta.

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    1. Tienes toda la razón del mundo compañero, y cuando tienes la razón “te se dá”. La verdad es que siempre lo hago pero aqui como ya habia varias fuentes pensé que serian demasiadas, lo pongo ahora mismo y aprovecho para felicitarte por tu blog, estamos en la misma “guerra”. Un abrazo!

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  3. ina

    ¡Ojala y muchos tuvieran el valor de hacer lo que ha hecho este coronel del ejército, ya retirado!
    ¡Ojala y el pueblo tuviéramos el valor de decir ¡BASTA A TANTO ABUSO!
    ¡Ojala como ciudadanos entendiéramos que no deberíamos resignarnos a los politicuchos que tenemos!
    ¡Gracias a personas como vosotros que escribis bolgs que nos permiten enterarnos de muchas cosas!
    ¡Seguid escribiendo!

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  4. Indefenso

    A) A principios del mes de Enero de 2012, remitimos correo electrònico a S.M. el Rey, quejàndonos de las mentiras del Presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ al Congreso de los
    Diputados produciendo impunidad a un juez (juzgado de I. nº 48 de Madrid) que palmariamente
    ha celebrado juicio ilegal, ocultò Auto durante seis meses sin notificarlo, contradijo el articulo 621
    del Còdigo Penal y choriceò indemnizaciòn. SEGUIMOS ESPERANDO RESPUESTA.
    Vemos que separaron al Sr. Urdangarin de la Familia Real, pero la familia Real no se separa del
    Sr. Carlos Divar Blanco, que miente al Congreso de los Diputados.
    B) En el escrito de 16 de Enero de 2009 el Excmo. Sr. Carlos Divar Blanco afirma al Presidente
    del Congreso de los Diputados: “” 2º Interpuesto recurso de reforma por la defensa de la Sra.
    Jimènez se estimò el recurso , por resoluciòn de 9 de mayo de 2005…””
    Como la citada ciudadana, no tiene constancia de haber tenido NINGUNA DEFENSA, preci-
    samente por conculcarse judicialmente el articulo 24 de la Constituciòn (por la Directora del
    Turno de oficio del Colegio de Abogados de Madrid, que niega el nombramiento de abogado
    a la ciudadana, a pesar de que la Comisiòn Central de Asistencia Juridica Gratuita le reconoce
    tal derecho “en su mas amplia extensiòn” ) es por lo que RETAMOS PUBLICAMENTE al Sr.
    Presidente de los Jueces españoles a que muestre publicamente ese supuesto “recurso de
    reforma ” al que alude en su escrito remitido al Congreso, y le retamos tambièn a que diga el
    NOMBRE Y APELLIDOS Y NÙMERO DE COLEGIADO QUE SUPUESTAMENTE INTERPUSO
    (segùn Carlos Divar Blanco) DICHO RECURSO DE REFORMA.
    C) La Comisiòn de Peticiones del Congreso, se niega reiteradamente a pedir al Sr. Presidente
    del Consejo General del Poder Judicial, remita copia del supuesto “recurso de reforma” y a
    pedirle al Sr. Divar diga el nùmero de Colegiado y nombre y Apellidos del Abogado de la
    “defensa” que interpuso dicho Recurso de Reforma, al que alude en su escrito el Sr. Carlos
    Divar Blanco. Por estas negativas sospechamos que algunos Diputados, prodrian estar
    intentando, “mirar para otro lado”, ante las mentiras en escrito del Presidente de los Jueces
    al Congreso de los Diputados produciendo impunidad a un juez como Baltasar Fernàndez
    Viudez, que : a) celebrò juicio ilegal,osea, sin citar a las partes denunciantes perjudicadas en
    accidente de tràfico. b) ocultò durante seis meses, auto sin notificarlo c) Contradijo en el Auto
    oculto el articulo 621 del Còdigo Penal, conculcàndolo palmariamente. d) choriceò indemniza-
    ciòn a ciudadana humilde, a pesar de constar en el Juzgado Acta de Forense que indica que
    la ciudadana “necesitò 45 dias para curarse de sus heridas”.

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  5. Indefenso

    “En res pùblica, en justitia probus,crarus et humilis”: En la cosa pùblica, en la justicia hay que ser
    (por encima de todo y caiga quien caiga) honrado , claro y humilde.
    Tenemos la percepciòn de que es exactamente lo contrario de lo que sucede en la actualidad en España.

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  6. La solución

    Yo también estoy en contra del Rey y la familia real. Son la única institución que queda imparcial en este país, el único nexo de unión que no debe su cargo a ningún grupo de presión o partido político. Yo quiero un Presidente de la República, que pertenezca al PSOE, al PP, a IU, o mejor aún, a algún partido catalán o vasco. Esos sí que saben, serán buenos para el pueblo y van a cambiar España. Sólo con que haya un Presidente de la República nuestra política será modélica y nuestra economía crecerá inmensamente. Desaparecerán los ladrones no sólo de la política si no hasta el empleado que se lleva los folios de la oficina, e incluso el fraude fiscal y el trabajo sumergido. El Rey tiene la culpa de todo. Nos es la sociedad la que nos vuelve malos a nosotros, personas que nacemos puras, es el Rey la mala influencia. Un Presidente de la República que sea elegido “democráticamente” cada cuatro años. Que no tenga palacio a nuestro cargo y que cada cuatro años cambien de domicilio y lo decoren, le busquen la vida a sus cónyuges, hijos y demás familia, amigos, compañeros de partido, empresarios afines, etc, etc. Así en cuarenta años tendremos diez familias reales, quiero decir presidenciales. ¿Para qué tener una familia real que no es dueña ni del palacio donde vive? Ya tenemos a la familia real inglesa, que es dueña de tierras, infinidad de inmuebles de apartamentos y cuya reina es una de las personas más ricas del mundo. Eso sí que es glamour y esplendor y por eso vamos siempre que podemos los españolitos en vacaciones a Londres a gastarnos nuestro dinerito y a contemplarlos con la boca abierta. ¿Los ingleses qué saben? Los españoles sí que somos preclaros y sabemos de historia y política, no como otros. Lo que no sé es como nos va tan mal.

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